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Freddy Krueger - Pesadilla En La Calle Elm

// DIMENSIONES Y PESO
ANCHO 90.00mm
ALTO 140.00mm
PROFUNDO 65.00mm
PESO 81g
// COLORES
Rojo
Negro
Blanco
Plata
Marrón oscuro
Verde
Carne
// CREDITOS
█ DESCRIPCION 01

Hay noches en las que el cine de terror se instala dentro de la habitación: siluetas al otro lado de la puerta, un sombrero de fieltro que no pertenece a nadie y unas cuchillas que asoman por unos dedos. Pesadilla en la calle Elm convirtió ese miedo en mito, y Freddy Krueger, el Quemador de Niños que ataca en sueños, sigue siendo el rostro más reconocible del terror ochentero y uno de los grandes iconos de la cultura del horror.

Esta figura chibi de Freddy Krueger recoge ese mito en formato coleccionable: una pieza pequeña, de 14 cm de alto, que lleva al Quemador de Niños al escritorio, a la estantería o a la vitrina de una colección de terror. Es una reinterpretación del personaje, pensada para fans de la franquicia, para las películas ochententas que marcaron la infancia y para esos gritos que todavía cortan a todo el que se atreve a dormir.

Una cabeza enorme y quemada, con las cicatrices profundamente marcadas cruzando la piel curtida, cejas marcadas y unos ojos azules muy abiertos que parecen no pestañear nunca. Encima, el sombrero de fieltro marrón de ala ancha, inclinado como si saludara a su propia leyenda. El jersey de rayas horizontales verdes y rojas, con cuello en V y mangas largas, sobre pantalón y botas oscuras. En una mano, el guante con cuchillas de metal que salen de las puntas de los dedos, el detalle que nadie olvida. Y aun así, con esa mezcla de terror y proporción chibi, Freddy aparece con todo su peso histórico: el Quemador de Niños, listo para saltar de las pesadillas al estante donde duerme tu colección, con la cuchilla alzada y la mirada fija.

Es una figura pensada para coleccionistas, para decorar escritorios, vitrinas y estanterías, y para regalar a quien creció con Pesadilla en la calle Elm y todavía recuerda los gritos de la película original. Un objeto para la colección, un detalle de escritorio con carácter y un homenaje al mito del terror de los ochenta.

▸ El terror de los 80, en formato coleccionable.

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