Desde 1974 existe un rostro que nadie consigue olvidar: el de Leatherface, el asesino de La Masacre de Texas. Una casa en el campo, una familia que se convierte en pesadilla y una motosierra encendida bastaron para inventar un miedo que, casi cincuenta años después, sigue intacto en la cultura de terror. Su mito no se cuenta, se hereda.
Esta figura recoge esa leyenda en formato coleccionable: una versión de cabeza grande y proporciones suavizadas que conserva intacto el carácter perturbador del original y cabe, sin perder presencia, en una estantería. Es una pieza pensada para quienes coleccionan terror, para los fans de la saga y para quien quiere tener presente, a escala y en silencio, todo lo que el cine de terror ha sido capaz de imaginar.
Está pensada para una colección de terror, para un expositor o para una estantería compartida con quien todavía no se atreve a ver la película a oscuras. En cualquier caso, es un regalo con carácter para fans de la saga, coleccionistas de figuras y aficionados al género que saben que el miedo también se colecciona.
▸ Figura coleccionable de Leatherface de La Masacre de Texas, 13 cm de terror puro.